Las estrellas más masivas del universo suelen nacer y evolucionar en sistemas binarios múltiples, es decir, en parejas o en grupos unidos por su gravedad mutua. Comprender cómo interactúan entre sí es clave para explicar desde su formación hasta el impacto que tienen en las galaxias de las que forman parte. El proyecto MONOS (Multiplicity Of Northern O-type Spectroscopic systems) busca estudiar estos sistemas en el cielo del hemisferio norte, combinando observaciones espectroscópicas (que permiten analizar la luz descompuesta en colores para medir velocidades de las estrellas y sus
Uno de los desafíos clave en astronomía es medir distancias precisas a los objetos celestes. Conocer las distancias es crucial ya que nos permite medir propiedades físicas como el tamaño, la masa y la luminosidad. Dado que no podemos salir y usar una cinta métrica, se han desarrollado una variedad de enfoques diferentes. Muchos de estos enfoques se basan en el uso de "velas estándar". Las velas estándar son objetos (por ejemplo, estrellas o supernovas) de los que conocemos su brillo "verdadero" intrínseco. Una vez que sabemos esto, entonces su brillo observado en comparación con su brillo
En el modelo cosmológico estándar ( 𝜦 CDM), las galaxias son meramente las "puntas del iceberg" visibles, residiendo dentro de masivos e invisibles capullos de materia oscura conocidos como halos. Aunque estos halos dictan la evolución y el movimiento de las galaxias, medir su verdadero tamaño y masa ha sido durante mucho tiempo una de las tareas más desafiantes de la astrofísica. Un nuevo estudio publicado en Astronomy & Astrophysics por Claudio Dalla Vecchia e Ignacio Trujillo, del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), propone un avance fundamental: una definición de "borde galáctico