En el marco del modelo cosmológico Lambda-CDM, las galaxias crecen mediante la acreción gradual de material y a través de fusiones con otras galaxias. Este escenario explica con éxito muchas estructuras cósmicas, pero tiene dificultades para dar cuenta de la existencia de numerosas galaxias espirales masivas que carecen de un bulbo central prominente, discos puros, en el Universo local. Comprender cómo se forman y sobreviven estos sistemas es también fundamental para situar en contexto a nuestra propia Galaxia, la Vía Láctea, que alberga también un bulbo de baja masa. En este estudio
Los sub-Neptunos — planetas más grandes que la Tierra pero más pequeños que Neptuno — son los más comunes en nuestra galaxia, aunque están completamente ausentes de nuestro propio Sistema Solar. Por esa razón, son objetos extremadamente interesantes para los astrónomos que buscan comprender la formación y evolución planetaria. En este estudio, un proyecto internacional parte del programa THIRSTEE, caracterizamos dos de estos planetas que orbitan estrellas pequeñas y frías (enanas M), muy similares entre sí, llamadas TOI-521 y TOI-912. THIRSTEE es un programa basado en observaciones que
Los cúmulos estelares nucleares son sistemas estelares densos y compactos, con tamaños de apenas unos pocos pársecs, situados en el centro de muchas galaxias. Se cree que su formación está estrechamente relacionada con la historia de ensamblaje de sus galaxias anfitrionas, y los astrónomos consideran que contienen pistas fundamentales sobre cómo las galaxias se formaron y evolucionaron a lo largo de la historia del Universo. Estudios recientes sugieren que pueden existir diferentes mecanismos de formación de estos cúmulos en galaxias de tipo temprano y tardío, aunque los procesos dominantes