Un investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias propone un lenguaje científico común para explicar cómo surgen estructuras organizadas tanto en el Universo como en el cerebro humano, y defiende que las herramientas de la cosmología pueden aplicarse al estudio del cerebro. ¿Qué pueden tener en común la red de galaxias que puebla el Universo y la red de conexiones del cerebro humano? A simple vista, muy poco: sus tamaños, sus componentes y las fuerzas que los rigen no tienen nada que ver. Sin embargo, ambos sistemas comparten algo llamativo: forman estructuras complejas, con
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